Sudoración Excesiva o Hiperhidrosis Axilar

La hiperhidrosis o sudoración excesiva es una alteración del sistema nervioso vegetativo que produce más sudor del necesario para regular la temperatura de nuestro cuerpo. Existen diferentes grados de sudoración y eso depende de la cantidad de glándulas sudoríparas que tenga la persona. Nacemos con alrededor de 3 millones de glándulas sudoríparas y durante la pubertad se activan un número concreto de ellas, lo que determinará la intensidad del sudor que somos capaces de generar. La mujer tiene más glándulas sudoríparas pero el hombre las tiene más activas.

La hipersudoración o hiperhidrosis hace referencia a un exceso de sudoración que se localiza generalmente en las palmas de las manos, plantas de los pies o axilas, aunque puede darse en otras zonas del cuerpo, como en la cabeza y el rostro.

La infiltración de Toxina Botulínica en la zona afectada es la única alternativa no quirúrgica que consigue interrumpir la hiperactividad de las glándulas sudoríparas.

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Procedimiento

El tratamiento consiste en la infiltración de Toxina Botulínica en la zona afectada a través de una aguja extremadamente fina. Se trata de una técnica rápida, eficaz y prácticamente indolora que se realiza en la consulta del médico de forma ambulatoria.

El tratamiento en la zona de la axila no requiere anestesia y con pocas infiltraciones podemos conseguir reducir considerablemente la sudoración en esta área. La realización del tratamiento no requiere de baja laboral y, una vez finalizado, el paciente puede incorporarse con total normalidad a su vida cotidiana, con la tranquilidad de haber normalizado el trastorno que provocaba el exceso de sudor.
Los efectos pueden durar entre 6 meses y un año, dependiendo de la zona y las características particulares de cada caso.

Anestesia y Hospitalización

Anestesia: soft – healthy.

Hospitalización: el tratamiento se realiza en el consultorio y no requiere internación.

Cuidados posteriores

El tratamiento no requiere de cuidados posteriores.

Inmediatamente después de la aplicación el paciente puede retomar la vida laboral sin señales de haber realizado el tratamiento.

Resultados

Los resultados se observan de forma progresiva a los pocos días de la aplicación de la Toxina Botulínica y los efectos pueden durar entre seis meses y un año, dependiendo de la zona y las características particulares de cada. Se recomienda el mantenimiento anual, aunque existe la posibilidad de que en algunos pacientes, con pocas sesiones, la eliminación del exceso de sudoración sea definitiva.

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